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Madre Joseph del
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¿ Quién eres tú ? |
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Cuando Joseph Pariseau de San Martín de Laval, Quebec, llevó a su hija de 20 años a las Hermanas de la Providencia, en diciembre de l843, les dijo: "Mi hija Esther desea consagrarse a la vida religiosa…si ustedes la aceptan, ustedes comprobarán que ella tiene muchas cualidades, sabe hacer de todo. Ella ha recibido cuanta educación su madre y yo hemos podido darle, tanto en la casa como en la escuela. Ella puede leer, escribir y calcular correctamente. Ella puede cocinar, coser e hilar, y hacer bien todos los trabajos domésticos. Ella aprendió carpintería conmigo y puede manejar las herramientas tan bien como yo. También puede planificar y supervisar el trabajo de los demás y yo le aseguro que un día ella podrá ser una buena superiora". |
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Durante 46 años - desde 1856, cuando ella y cuatro hermanas más, desembarcaron en Vancouver, Washington - hasta 1902, Madre Joseph respondió a los requerimientos del pueblo a través de todo el noroeste: estableció 29 hospitales, escuelas, orfanatos, hogares para ancianos, casas para enfermos mentales y escuelas para los indígenas. Sus instituciones y servicios eran para quién los necesitara. |
| Sí, las palabras de su padre fueron proféticas puesto que ella supervisó el trabajo de otros mientras trabajaba como arquitecta y pionera, en salud, educación y servicio social. Sus únicos recursos fueron un entendimiento profundo y claro de la misión de la Iglesia y su mandato de ir a educar, cuidar a los indígenas, llegar a los enfermos y a quienes presentaban necesidades especiales. Dependía para todo solamente de "los tesoros de la Divina Providencia." |
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A medida que las necesidades se hacían sentir había que comenzar nuevos trabajos, los ministerios se expandieron en el norte hacia el oeste de Canadá, en el este hacia Montana y en el sur hacia California. En los años 1860, con el fin de recolectar dinero para los múltiples trabajos, ella hizo giras para pedir limosnas" en las minas de Idaho, Montana, Colorado y Canadá, acompañada por una hermana joven, más linda y más sociable que ella. |
Mujer de una voluntad de hierro, Madre Joseph, anhelaba tener la paciencia y la amabilidad de las hermanas naturalmente buenas, que la seguían en su desafío y aceptaban su tenacidad. Las últimas palabras que la Madre Joseph dijo a sus hermanas antes de morir fueron, "Hermanas, todo lo que concierne a los pobres es asunto nuestro." Después de su muerte en enero de 1902, Madre María Antonieta decía de ella: "Poseía las características de un genio: trabajo incesante, sacrificios inmensos, grandes compromisos; sin preocuparse del gran desgaste que implicarían para su propia persona. Ella ejerció una influencia extraordinaria en la Iglesia del Oeste." |
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Centenario de la Muerte de Madre Joseph del Sagrado Corazón, 1902-2002Cuando el siglo XIX iba llegando a su fin, la fuerza legendaria de Madre Joseph se iba debilitando. Su muerte aconteció el 19 de enero de 1902, en Providence Academy, Vancouver, Washington, después de una lucha corta pero dolorosa con el cáncer. En sus continuas comunicaciones con sus amigos y consejeros espirituales, Madre Joseph hablaba abiertamente de su dolor, de la disminución de sus fuerzas y de su preparación para la muerte. En la primera mañana del año 1902, Madre Joseph dijo, "Mis queridas hijas, veo el primer día del año, pero no veré el último; estoy en las manos de Dios ." Cuando la noticia de su enfermedad fue conocida, Madre Joseph recibió cartas de consuelo y visitas de simpatía de cerca y de lejos. La hermana Mary Olive relata su encuentro emocionante con Madre Joseph: Ella me tomó la mano y me dijo, "My pequeña Olive, esto se ha terminado ." Yo le respondí, "Pero, usted está contenta de morir ¿no?". "Sí hermana mía, sí, mira el rostro de mi Jesús, el de mi Madre Inmaculada y el de mi padre, San José". Las crónicas describen la escena y registran el
último testamento de Madre Joseph a sus hermanas: Permítanme recomendarles el cuidado de los pobres,
tanto en nuestras instituciones como fuera de ellas; no teman asistir
a los pobres y atenderlos, nunca se arrepentirán. "Hermanas,
todo aquello que concierne a los pobres siempre es asunto nuestro."
Las hermanas del Hospital San Vicente de Portland, vinieron
a visitar y a cantar a Madre Joseph, entre los cantos había dos
en francés que a ella le gustaban mucho, "Beau Ciel"
[Cielo Hermoso] y "Laisse-moi quitter cette terre" ["Déjenme
partir de esta tierra"] Luego recibió la Santa Comunión
por última vez. Falleció en paz, el domingo 19 de enero,
inmediatamente después de la Celebración de la Bendición.
Madre Benedict Joseph, Superiora Provincial, habló sobre la muerte de Madre Joseph diciendo: Ella entregó su alma a Dios a las 3:50 p.m. del domingo, Fiesta del Santo Nombre de Jesús. Su Jesús le otorgó la gracia de morir en el día de Su fiesta, como un premio por su ardiente celo por hacerlo conocer y por difundir su reino en estas lejanas regiones. Cortesía de los Archivos de la Provincia Madre Joseph
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Por su contribución en el diseño y construcción de instituciones, Madre Joseph es considerada por muchos como arquitecta entre los primeros arquitectos del noroeste, también es reconocida como una de las primeras personas que trabajó la madera original del noroeste. El estado de Washington le otorgó una prominente distinción nacional, cuando en 1980 su estatua fue colocada en el Statuary Hall (Hall de las Estatuas) en Washington D.C., honrándola así como líder histórico del estado de Washington. Ella es la quinta mujer y la primera Hermana Católica representada en la galería oficial de los "primeros ciudadanos/as" de los Estados Unidos. |
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