Testimonios Providencia

 

Peregrinos de la Providencia
¿cómo quieren abordar este tiempo profético?

 

La Providencia está actuando en el universo entero y en particular en nosotros y a través de nosotros. Hermana Margaret Botch, S.P., descubre continuamente los elementos sagrados en su vida diaria. A través de la poesía, el acompañamiento espiritual, el estudio y el discernimiento, con las personas y las comunidades, ella experimenta la ternura de la Providencia que abarca toda la tierra.
"Todo lo que yo sé de mañana es que la Providencia se levantará antes que el sol." (Lacordaire)

 

Para tí ¿Quién es la Providencia?


Asociados Providencia


 

Para mí, la Providencia significa dar al necesitado cadavez que me es posible. La Beata Emilia Gamelin,fundadora de la orden de la que soy una asociada elegida, es el modelo que me esfuerzo por imitar cada vez que salgo a servir a los pobres de nuestro tiempo.

Patricia Gallagher, AP.

 

La Providencia, es ayudar a los pobres, visitar a los enfermos en los

hospitales y los hogares, llevar una vida cristiana y tratar a toda la

gente con bondad y amor.

Robert Clavelle, AP

 



Hermanas de la Providencia


Para mí, la Providencia es la atención amorosa de Dios que se expresa por su BONDAD. Esta Bondad impregna la creación. Como criaturas de este "Buen Dios" somos invitados a expresar esta Bondad de una manera creativa y profética a través de nuestro ser y actuar.

Linda Jo Reynolds, sp

Para mí, la Providencia es alguien, en primer lugar: es Dios encarnado, hecho visible a nuestros ojos de carne. Este Dios único se llama Providencia, Amor, Viviente. La Providencia es un ser benévolo que nos guía para que logremos mucha felicidad, alegría, fuerza, amor… Mediante ella, nuestras pruebas más duras se tornan fuentes de crecimiento y riqueza. La Providencia es Dios que nos incita a ir hacia el otro: el pobre, el desalojado, la mujer víctima de violencia… La Providencia nos infunde compasión.

Georgette Rochon, sp

 


La Providencia se ha manifestado en ma vida…



Asociados Providencia


Vivo la Providencia ministrando a las personas solas y heridas

de Cristo. Me siento llamada a ser las manos y

la voz de Cristo. Es a la vez un desafío de todos los días y un

privilegio el ver a Jesús sufrido en estas personas que visito y

ministro. En muchas ocasiones ellas son Providencia para mí.

Jean Burnell, AP

La verdad es que la he sentido en varias ocasiones. Sobre todo en un viaje al Sur de Chile. Dios me regaló días maravillosos y un paisaje excepcional. Compartí con personas que nunca había conocido y todos manifestaban el inmenso amor que Dios nos tiene. Es algo, por el momento, indescriptible. Pero, recuerdo el momento patético en que mi hermana me dijo en su lecho del Hospital que le quitarían los dos Senos por causa de una enfermedad de Cáncer. Llegué a mi casa y oré a Dios Padre Todopoderoso y Eterno, que sólo Él tiene la última palabra, y le pedí que los médicos hicieran un último examen antes de operarla. El día en que debían proceder a la mastectomia, los médicos la examinaron de nuevo y determinaron que la ablación no era necesaria.

Marlene Beatriz Stuardo Pérez, AP


Hermanas de la Providencia


Puesto que yo creo en el amor y la preocupación de Dios por su creación, tengo plena confianza en la bondad infinita de Dios y sé que todo lo que me sucede es por mi bien. Basta con mirar atras en mi vidapara darme cuenta que Dios ha estado conmigo antes, y que, por tanto, estará conmigo mañana y siempre, porque

"Todas la cosas salen bien para quienes aman a Dios".

Lina Afinidad, sp

 

Muy recientemente hemos experimentado la Providencia. Ibamos en auto rumbo al Cairo, Egipto, y el motor se sobrecalentó y quedamos plantados a orillas del camino. Por suerte nuestra, habíamos llegado a corta distancia de la ciudad, y pudimos encontrar a un mecánico que nos sacó de este tropiezo. Llevábamos dos horas y media andando en la carretera, y ni quiero imaginar qué hubiera pasado, de haber ocurrido esta avería en medio del desierto… Vimos en estas circunstancias una atención amorosa de la Providencia.

Colette Lord, sp


 




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