Enseñanza y Apoyo en el aprendizaje de un segundo idioma

Un recorrido por la historia de nuestra Congregación nos revela que la visión de nuestra fundadora, Madre Emilia Gamelin, estaba profundamente enraizada en la MISION: misión de aquí y de otros lugares. Hoy en día, esta misión sigue viva en los ministerios de las hermanas que trabajan por los más necesitados.

El Espíritu me ha conducido a las personas recién llegadas a la tierra de Quebec. Hace 8 años que trabajo en la organización PROMIS (Promoción, Integración, Sociedad Nueva) que responde a la necesidad de integración al francés de más de cincuenta etnias en un barrio de Montreal. Recibo a las personas voluntarias y les doy una formación de 4 tardes sobre inculturación. Les presento una persona o una familia que acaba de llegar y que se debe integrar al francés, luego los acompaño durante un año utilizando el teléfono, las visitas y los encuentros.
Hna Noëlla Bélanger, s.p.
Mi ministerio en este momento es enseñar inglés a inmigrantes y refugiados que llegan a los Estados Unidos, utilizo un programa con una metodología especial llamada "Enseñando Inglés como Segundo Idioma" (Teaching English as a Second Language) (TESL). Hace 11 años que realizo este trabajo en el Colegio Comunitario del Valle Skagit, en Mt. Vernon, Washington, un área en los Estados donde hay principalmente inmigrantes de habla hispana. Pero también hay varios de Ucrania Las clases son de dos horas, tres veces por semana, con un alumnado de 30 personas y una asistencia media de entre 18 y 25 alumnos. Las edades varían entre los 18 y los 71 años. Durante el día, visito a los alumnos en sus hogares, para ayudarles a practicar inglés. Algunas veces también los acompaño cuando tienen que ir a entrevistas. Los estudiantes descubrieron la fecha de mi cumpleaños y celebraron conmigo. Todos ellos se aplican muchísimo para aprender.
Hna Charlene Hudon, s.p.
Vivo en Great Falls, Montana. Mi trabajo en el área del idioma no consiste directamente en la enseñanza del inglés como segundo idioma, sino en pulir los textos de personas cuyo idioma materno no es el inglés. Reviso regularmente artículos de periódicos publicados por un profesor de origen coreano, que enseña biología en la Universidad de Great Falls. Presto el mismo servicio, pero a distancia, a una de mis antiguas alumnas que ahora dirige una escuela de inglés en Tokio, Japón. La tercera persona que se beneficia con esta ayuda lingüística es una estudiante de idiomas que trata de ayudar a un sacerdote originario de la India a hablar un inglés más inteligible.
Hna Mary Ann Benoit, s.p.
Durante los últimos 3 años he tenido la alegría de ayudar a dos mujeres jóvenes en el programa de Inglés como Segundo Idioma, una persona de Seúl, Corea del Sur y una de Nagano, Japón. Les enseñé fonética, palabras y como formar oraciones. También como progresar en la conversación y en la escritura. Fue un placer trabajar con ellas dos.
Hna Julian Moran, s.p.
Durante 1999-2000 trabajé como profesora voluntaria en el programa ESL, Inglés como Segundo Idioma, patrocinado por una iglesia local de Spokane. Tuve como alumna a Anna, una mujer de 68 años, que vino hace algunos años a los Estados Unidos para estar cerca de sus hijos. Ella nació en Polonia, a los 48 años se fue a Suecia, ¡entonces es su tercer idioma! Es un privilegio y una alegría encontrarse y estar con gente de todas partes del mundo.
Hna
Liz Cole, s.p.

Desde que comencé a enseñar inglés como segundo idioma (ESL) en el Colegio Comunitario del Norte de Seattle en Seattle, Washington, he conocido gente de casi todos los países del mundo Me siento honrada y bendecida con alumnos que vienen de diversas culturas. Estudiantes, que representan alrededor de 18 países. El programa ESL les presenta muchos desafíos, el primero es la coexistencia con estudiantes de todas partes del mundo, que a menudo pertenecen a países con los que han estado en guerra y con los cuales no se sienten en amistad. Yo enseño las nociones básicas, oír, hablar, leer y escribir en inglés para que puedan realizar las tareas ordinarias de la vida. Al mismo tiempo doy a mis alumnos la oportunidad de compartir sus culturas con sus compañeros y conmigo. Realmente siento que Dios me ha guiado a este ministerio. Trato de mirar la vida a través de los ojos de mis estudiantes. Yo sé lo que significa estar abrumada por un nuevo idioma y una nueva cultura. Mi esperanza es que cuando salgan de la clase hacia la vida real, tengan habilidades que les permitan vivir más felices, con más paz y prosperidad.
HnaPaula Cosko, s.p.

El Valle de Yakima, en el estado de Washington , tiene una gran población de habla hispana, el 98% viene de Méjico. Ellos necesitan aprender inglés para poder progresar en sus habilidades y ser más independientes en su nuevo ambiente. Los estudiantes asisten a clase después de un día completo de trabajo, cansados pero con ansias de aprender. Yo enseño en el programa "Inglés para sobrevivir", donde se crea una gran camaradería entre los estudiantes. Son entusiastas para compartir lo que aprenden y ayudarse unos a otros.
Hna Pauline Lemaire, s.p.

 

Ministerio con la juventud china en Calgary

La hermana Magdalena Chan que llegó a Alberta en 1988, comenzó a trabajar con los jóvenes de la Parroquia China "Nuestra Señora del Perpetuo Socorro" de Calgary en 1993. Ahora, aunque tiene otros trabajos, sigue como voluntaria en este ministerio. En la Parroquia hay tres grupos de jóvenes: el grupo universitario, el del nivel secundario y el junior. Magdalena es la responsable de los encuentros para compartir la fe, organiza diferentes experiencias de retiros, conferencias, trabajo con los padres, actividades sociales y recreativas, etc. "Doy gracias al Señor por haberme dirigido, porque me acompaña en este ministerio y porque me permite ser su instrumento para esparcir la buena noticia del Reino de Dios"
         

Ministerio con Personas Chinas en Edmonton

Nacida en Hong Kong, Hna. Gertrude Kwan, se dedicó a la comunidad china canadiense a partir de los años 1960, primeramente en Montreal y después en Edmonton. Su trabajo eventualmente incluye visita a los enfermos en sus casas y en los hospitales, preparación de adultos y niños para la recepción de los sacramentos, ayuda en las múltiples necesidades de los nuevos inmigrantes que llegan a Canadá: traducción, acompañar a las oficinas de gobierno, a las cortes, a las escuelas y apoyo a los niños para que aprendan y puedan mantener su herencia cultural. De esta necesidad se creó la Escuela del Sábado para los niños chinos nacidos en Canadá. Hoy día la comunidad tiene su propia Iglesia: "María Madre de los Cristianos", y cuentan con la presencia de un cura chino.

 

 

 

 

 

A partir de 1998, la Hermana Gertrude se ha retirado de su ministerio, pero sigue con las visitas a las personas necesitadas y a los enfermos en los hospitales, lleva la Comunión a los ancianos, acompaña a los moribundos y prepara individualmente a quienes deciden ser católicos. Hermana Gertrude ha confiado todo a la Divina Providencia. "He vivido confiando plenamente en la gracia de Dios y en la ayuda de Nuestra Madre de Dolores."

 
 
 
     

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