NUESTRA ESPIRITUALIDAD
“He rezado para que siempre amen a los pobres y que la paz y la unión se conserven entre ustedes” (Beata Émilie Tavernier-Gamelin, 10 de septiembre 1851)
La Providencia - El Carisma - La Misión
La Providencia
Creemos que la presencia amorosa de Dios vela sobre el universo entero y permanece atenta a las diversas necesidades, activa en nosotras y por medio de nosotras. Eso es lo que llamamos la Providencia.
Activa en nosotras y por medio de nosotras significa que nuestro desafío consiste en dar un rostro humano a la Providencia siguiendo a Cristo, que vino para ser visto, tocado y oído.
Ser rostro humano de este Dios Providencia, es ponerse al servicio del amor compasivo en una solidaridad profética con los pobres. Para las Hermanas de la Providencia, los pobres son las personas cuyas necesidades no son satisfechas, las víctimas de injusticia, rechazadas, marginadas y sin voz.
Esto exige que seamos creativas en el uso de los talentos que Dios nos ha dado, de manera que toda la creación pueda reconocer el amor de Dios a través de nuestras acciones. Dios nos invita a ser caritativas y responsables para con la vida.
Siendo mujeres Providencia, nos comprometemos como trabajadoras sociales, voluntarias, enfermeras, profesoras, acompañantes espirituales o implicadas en la defensa del medio ambiente, según los lugares donde estamos llamadas a servir, confiando en que cada una de nuestras acciones sea signo de esperanza y vida nueva.
El Carisma
Cada persona nace con dones, talentos, los que desarrollados a través de nuestra vida nos permiten llevar a cabo una misión para servir a la sociedad y al bien común.
También las familias religiosas “nacen” con dones específicos dados por el Espíritu Santo. En otras palabras, cada Congregación tiene una energía espiritual distinta que la llama a servir a la humanidad de una manera específica y a responder a una necesidad particular en la Iglesia y el mundo.
El carisma – del griego, kharisma “don, gracia de origen divino” – es una manifestación del Espíritu Santo dado para el bien común (1 Cor. 12,7).
El Carisma de nuestra Comunidad Providencia es la manifestación de los misterios de Dios Providencia y de Nuestra Señora de los Dolores en la caridad compasiva y la solidaridad creativa y profética con los pobres.
La Misión de las Hermanas de la Providencia
Dios nos ha llamado y unido como Hermanas de la Providencia en la Iglesia para proclamar el misterio de su Providencia y el de Nuestra Señora de los Dolores a la sociedad de nuestro tiempo, mediante nuestra caridad compasiva y nuestra solidaridad creativa y profética con los pobres (Capítulo General 1978).
